Se dice cuando te das un atracón de algo, pero en plan actividad o cantidad: una pechá de currar, de andar, de comer o de reír. Vamos, que te pasas tanto que acabas reventado y ya no te da el cuerpo. Muy andaluz y muy gráfico, porque suena a paliza con cariño.

"Ayer me di una pechá de reír con el Juanillo y acabé doblado, con la barriga tiesa y sin aire, ni pa pedir otra ronda."

En Andalucía, una pechá es una hartá, una cantidad enorme de algo, o una paliza de hacer lo mismo hasta reventar. Se usa mucho con verbos como limpiar, andar, currar o estudiar: te has pegado una pechá y acabas molío. Vamos, que no es mucho, es muchísimo, y encima te deja tieso.

"Me he pegao una pechá de limpiar que ahora abro el armario y me da hasta respeto, quillo."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!