Expresión andaluza para decir que te has pegado un atracón de algo, que has hecho una barbaridad en cantidad o intensidad. Vale para comer hasta reventar, reírte sin parar, currar como un burro o caminar media vida. Es como soltar un “madre mía, qué hartura”, pero con acento y arte.
"Nos pusimos con las tapas y luego alguien sacó churros, y ya fue el remate. Llegué a casa con la barriga tiesa y diciendo: ¡qué pechá, miarma!"