Se dice cuando se arma un peo de repente y la cosa se descontrola: empieza un comentario, un chisme o una pulla y, pum, todo el mundo se mete, sube el tono y termina en drama. Es como decir que se prendió la candela y ya no hay quien la apague. Bien zuliano y bien sabroso.
"Marico, en la reunión soltaron que iban a recortar el bono y se prendió el rancho: gritos, indirectas y hasta la tía metida echando gasolina."