Se usa cuando alguien le tira la caña a otra persona de forma intensa, directa y bien lanzada. Es coqueteo con ganas, sin mucha pena y con toda la intención de levantar al otro. Puede ser medio gracioso o medio incómodo, según el nivel de desespero que se maneje, pero la verdad es que la frase tiene su encanto.
Una forma de cortejar o coquetear intensamente con alguien, tirándole to's los trapos sucios con un flow encantador.