Se dice cuando alguien arma un drama enorme por una bobada, como si estuviera en una novela a las ocho. Es hacer show, escándalo o alboroto por algo que no da para tanto. En Santander suena bien de calle y sirve para bajarle el volumen al exagerado del grupo. Y sí, a veces uno también cae.
"Parce, no monte maroma porque se fue el Wi-Fi cinco minutos. Ponga datos, se toma un tinto y ya, que parece que se acabara el mundo."