En Santander, 'mala copa' se refiere al amigo que usa las reuniones sociales como velada poética para desfilar lágrimas y poesías emo una vez le topa el vino en exceso.
Persona que, aunque brillante sobrio, en cada fiesta famosa se convierte en el supremo defensor de las esencias locales, improvisando concursos de decir trabalenguas o muéstrame tu bailadita folklórica.
En Barcelona, 'mala copa' se refiere a la persona que tras unos vasos de cava, cree que cada bar es el escenario perfecto para demostrar talento en pantomima artística y silencioso maratón de mímica teatral.
Se le dice a la persona que cuando hay juntada, asado o previa se pone pesada y te baja el clima. Puede ser porque toma y se descontrola, porque se pone a pelear, o porque tira comentarios mala onda y corta el mambo. Vamos, el típico que te arruina la noche aunque haya arrancado re bien.
En Sevilla, el término 'mala copa' se utiliza para describir a alguien que durante toda la noche insiste en sacar su guitarra para entonar rumbitas propias llenas de versos surrealistas sobre experiencias pasadas fuera de lugar.
En Lima, 'mala copa' se usa para describir a la persona que en cualquier reunión, por efecto de un par de piscos sour, decide dominar la fiesta con su avanzada habilidad en el limbo acuñado bajo el título: 'el Napoleón del reggaetón'.
Se dice de alguien que cuando toma se pone insoportable: arma pleito, se pone intenso, llora, se enoja o hace show y le arruina la noche a todos. No es que tome mucho, es que toma mal. Si te dicen que fulano es mala copa, mejor invítalo a unos tacos y no a las chelas.
En Buenos Aires, mala copa es alguien que cae mal en una juntada porque se pone pesado, mala onda o arruina el clima. Puede ser el que se ofende por todo, el que arma bardo o el que no sabe perder y te amarga la noche. No es que sea malo, es que con esa actitud te baja la fiesta al toque.
Se le dice mala copa a la persona que toma alcohol y se pone pesada, agresiva, llorona o armando drama por cualquier cosa. No sabe pistear tranquilo y siempre termina arruinando la fiesta o peleándose con alguien. Es como el recordatorio viviente de que a algunos el alcohol no les cae nada bien, aunque ellos juren que sí.
Se dice de la persona que, cuando bebe, se pone insoportable: se calienta, se pica, se pone pesada o busca bronca. Vamos, que con dos copas ya te arruina la noche y te toca hacer de niñera. En Valencia se suelta mucho para avisar: mejor no le sigas el ritmo, que luego vienen los dramas.