En Michoacán y en buen mexicano, se usa para decir que te pongas a trabajar, que le entres a la talacha y dejes la flojera. Puede sonar a regaño o a empujoncito amistoso, según el tono. Básicamente es un no te hagas, hay chamba y urge sacarla ya.
"Ya, vato, deja el cel y jala chamba, que hay pedidos hasta el techo y el patrón ya anda echando lumbre."