Se dice cuando alguien se pasa de lanza bebiendo o comiendo y acaba bien pasado, ya sea borracho, llenísimo o medio ido. Es como irse “hasta atrás” de tanto exceso, sin frenos. En fiestas y bodas sale un montón, y sí, suena chistosa, pero describe perfecto al que ya no coordina ni el saludo.
Se dice cuando alguien se pasa de la raya y acaba hasta las chanclas, normalmente por alcohol, aunque también puede ser por comida. Es como decir que te atascaste a lo bestia y ya andas medio ido, sin frenos y con la dignidad pidiendo auxilio. Muy de fiesta, de boda o de peda que se salió de control.