Se dice cuando alguien hace algo totalmente desproporcionado, fuera de lugar o directamente sin sentido. La imagen es buenísima: intentar meter un ñandú, que es un bicho enorme, en una heladera chiquita. Sirve para marcar que la idea no entra por ningún lado, que es un delirio y que alguien se pasó de rosca.
"Mirá al Juancito, se compró una tele de 80 pulgadas y vive en un monoambiente. No le entra ni el sillón, ñandú en la heladera mal."