En Yucatán se dice para describir a alguien que es un desorden con patas, un caos ambulante que nunca trae nada en su lugar. El “clase” funciona como “bien” o “re”, para subirle el volumen al adjetivo. “Jampashé” viene del maya yucateco y se usa justo para eso, para el que vive en el relajo.
"Ese Juanito es clase jampashé, ayer llegó con dos chanclas distintas, la playera al revés y todavía preguntó dónde dejó las llaves, como si el mundo se las escondiera."