Se dice cuando alguien está en plan súper amigote, con buena onda y confianza rápida con otra persona o con un grupo. Es bien del Litoral, con ese toque correntino de hablar de la amistad como si fuera un modo de vida. Sirve para marcar que ya hay química y cero caretas.
"Caíste al cumple sin conocer a nadie y a la media hora ya estabas re chamigo con los tíos de Juani, mate en mano, tirando chistes como si fueran familia."