Se dice cuando andás cortísimo de guita, sin un mango y haciendo cuentas con las monedas para llegar a fin de mes. Es como estar en modo supervivencia: mirás el saldo, suspirás y te hacés el boludo con los planes. Muy de charla cotidiana, sin drama, pero con la billetera temblando.
"Che, hoy paso de la joda: estoy fino con la plata, me alcanza para el cole y una empanada, y si me tiento con una birra termino pidiendo fiado."