Se dice cuando te re ilusionás con que la salida va a ser una locura y termina siendo un bajón o cualquier cosa. Vas con la película en la cabeza, tipo Ibiza, y acabás en un bar muerto o en el cumple de la tía Marta. Es ese choque entre expectativa y realidad que te deja recalculando.
"Salimos re manija pensando que pintaba boliche y previa eterna, y terminamos flasheando la noche cuando caímos a un bar vacío, sin música y con el mozo mirando el partido."