Estar en el ajo
Se dice cuando alguien está metido en un asunto, al tanto de lo que se cuece y, muchas veces, participando. Suele llevar ese puntito de secretillo, chanchullo o plan entre bambalinas, como que no es casualidad que sepa tanto. Vamos, que si hay movida, esa persona ya estaba dentro desde el minuto uno.
Estar a tope con la mariola
Se usa para decir que alguien está disfrutando muchísimo, dándolo todo y sin guardarse nada, como cuando la cosa se anima y ya nadie piensa en la hora que es. Suele ir ligada a fiesta, risas, música alta y buen rollo general. Vamos, que si estás a tope con la mariola es que la noche se ha liado bien fuerte.
Cremar la falla
Expresión que viene de las Fallas de Valencia, cuando al final se queman las figuras y se lía parda. Se usa para decir que vas a celebrar a lo bestia, sin frenos y con toda la energía. Es como decir que hoy toca darlo todo y que el plan no va a ser precisamente tranquilo, y eso siempre anima.
Fumarola
Forma coloquial de hablar de chismes, rumores y habladurías que se esparcen rápido, como el humo de una mascletà o de una traca buena. Nadie sabe muy bien quién lo empezó, pero todo el mundo lo repite y lo adorna un poco. Es como el salseo del barrio en versión valenciana, y hay que admitir que tiene su gracia.
Petardo
Dícese de una persona pesada, molesta o que aburre más que un sermón en latín. También puede referirse a alguien que monta mucho escándalo innecesario.
Tener un morro que te lo pisas
Se dice de alguien con una cara dura tremenda, de los que piden, exigen o se cuelan sin el más mínimo apuro. Vamos, que tiene más morro que espalda y encima se queda tan ancho. Se usa mucho para señalar a quien se aprovecha o va de listo, y suele ir con tono de queja o cachondeo.
Pegarse un fartón
Se dice cuando te metes un atracón de comida de los que te dejan KO, como si te hubieras zampado media vida de golpe. En Valencia suena a guiño a los fartons de la horchata, pero vale para cualquier comilona bestia. Vamos, que te pones hasta arriba y luego solo quieres sofá y siesta.
Pegarse un arròs
Se usa para decir que te vas a zampar un buen plato de arroz, normalmente paella o algo parecido, y que vas con toda la ilusión del mundo. No es solo comer, es el ritual valenciano de ponerse fino a arroz con colegas o familia. Y oye, cuando el arroz sale bueno, es casi experiencia religiosa.
Bolígrafo de feria
Se dice del boli cutre que ronda por casa o la oficina, medio seco, con la tinta a trompicones y más viejo que la tos. Suele ser de propaganda de alguna feria o evento random y solo escribe cuando le da la gana. Todos tenemos uno por ahí dando guerra, aunque nadie recuerde de dónde salió.
Currar a tope
Se usa cuando estás trabajando a saco, dándolo todo sin descanso y acabas reventado, con la cabeza como un bombo y el cuerpo pidiendo sofá. Es el típico momento en que vives para el curro y apenas ves la luz del sol. Y oye, a veces tiene su punto épico, pero también agota lo suyo.
Darle al tururú
Se dice cuando a alguien se le va la pinza y empieza a soltar movidas sin mucho sentido, como si estuviera en su mundo. También vale para cuando se pone pesado con una idea imposible o se monta una película tremenda. Vamos, que en vez de ir al grano, se pierde en el tururú. Y oye, a veces hasta entretiene.
Estar a lo que toca
Se dice cuando alguien está centrado en lo importante y va al grano, sin despistarse con tonterías, dramas ni charlas eternas. Es como ponerse en modo faena y cumplir lo que toca, punto. Muy útil para el curro, los estudios o cuando hay lío alrededor y tú sigues a tu bola, serio y efectivo.
Estar fetén
Se dice cuando algo sale de lujo, está de categoría o te ha dejado con una sonrisa tonta. Vale para una comida, un plan, un curro bien hecho o hasta para cómo te sienta una camisa. Es un fetén de toda la vida, muy de decirlo con gusto cuando todo encaja. Y sí, una paella en su punto entra aquí fijo.
Ser el propio amo
Se usa para decir que alguien es la leche en algo, que lo borda y que manda ahí más que nadie. Es como coronar a la persona como jefazo absoluto, pero con mucho cachondeo y buen rollo. Suele soltarse cuando alguien se sale con una jugada épica o le sale algo perfecto y te deja loco.
Xe
Interjección muy típica de la Comunidad Valenciana, usada para llamar la atención o soltar una reacción rápida. Puede expresar sorpresa, alegría, enfado o incredulidad, según el tono y la cara que pongas. Es como un oye o un pero qué dices, y sirve también para arrancar una frase cuando vas a soltarla bien a gusto.
Ir a calzón quitado
Se dice cuando te lanzas a algo sin reservas, sin miedo y sin guardarte nada. Es ir a saco, con todo, sin medias tintas ni plan B. Vale para una discusión, un curro, una apuesta o una noche que promete. Suena un pelín bruto, pero justo por eso tiene gracia y deja claro que vas en serio.
Pegà un sarandillo
Se dice cuando alguien se pone a bailar con tanta energía que parece que le haya entrado un calambre de buen rollo por las piernas. Es ese baile medio descontrolado, con saltitos y giros, que parece que esté espantando malas vibras del cuerpo. Vamos, que no baila, se zarandea como si no hubiera mañana, y oye, contagia bastante.
A la fresca
Se dice cuando sales por la noche a la calle, al portal, a la terraza o a la puerta de casa para pillar el airecito y echar la charla con la gente. Es el plan clásico de verano cuando dentro se cuece uno y fuera corre algo de brisa. Sencillo, barato y bien de barrio.
Flipar en colores
Se usa cuando algo te deja totalmente alucinado, con la boca abierta y el cerebro haciendo piruetas. Es como ver un unicornio bailar flamenco encima de una paella gigante. Puede ser por algo muy bueno o por algo muy loco o inesperado. Vamos, que te explota la cabeza de la sorpresa, para bien o para mal.
Ser una máquina
Se dice de alguien que es un crack, que rinde a tope y hace las cosas con una facilidad que da rabia. Vale para el curro, el deporte o cualquier marrón que resuelva en dos minutos. Es un piropo muy de calle, de los que sueltas con admiración y un puntito de envidia sana.
Estar hecho un tablao
Dícese de alguien que está tan rígido como una tabla, ya sea por la presión de una situación o porque anda más tenso que los precios del alquiler.
Estar en la mascletà
Se dice cuando alguien va pasado de revoluciones, con una energía que no le cabe en el cuerpo. Habla sin parar, se mueve como un trompo y parece que por dentro le están tirando petardos. La gracia es compararlo con la mascletà valenciana, puro estruendo y subidón. Ideal para el colega hiperactivo.
Estar crema
Se dice cuando algo o alguien está increíble, en su mejor momento, como para presumir sin despeinarse. Es rollo “está tope”, “está brutal”, “es la caña”, pero con ese puntito valenciano de dejarlo fino y redondo. Vale para planes, ropa, gente o cualquier cosa que te haya flipado.
Estar de paella
Se usa para decir que alguien está de relax total, disfrutando sin preocupaciones, como cuando te metes una buena paella un domingo y luego te quedas tirado mirando el mar. Es estar a gustísimo, sin estrés y con vibra de vacaciones. Y oye, solo de imaginarlo ya entra hambre y ganas de escaquearse.
Fato
En la Comunidad Valenciana se le llama fato a alguien que es un poco simple, torpe o que va despistado, como si no pillara las cosas a la primera. No es precisamente un piropo, pero suele decirse en plan vacile entre colegas. Vamos, el típico que la lía sin querer y encima se queda tan ancho.
Ir al cinefórum
Se dice en plan coña para disfrazar un plan cutre o de andar por casa con un toque cultureta. No es que vayas a un cinefórum de verdad, es más bien quedar a ver pelis, rajar un poco, picar algo y alargar la tarde con la peña. Suena fino, pero suele ser sofá y risas.
Hacer una peixcà
Se dice cuando alguien se pega una buena “pesca” de algo, o sea, que se lleva un montón de cosas de golpe y sale ganando. Puede ser en rebajas, en el súper, pillando entradas o hasta ligando. Viene del valenciano peixcar, pescar, y suena a botín merecido. Si te sale bien, te has marcado una peixcà fina.
Hacer muro en la plaza
Se dice de la peña que se planta siempre en el mismo sitio, normalmente en la plaza o en la esquina de siempre, y se queda ahí de charla y cotilleo como si fueran farola. No es insulto gordo, más bien vacile cariñoso. Vamos, que pasan más horas ahí que el banco de piedra.
A la fresca
Hacer vida social en la calle cuando pega el calor, especialmente por la noche. Sillas en la acera, charreta con los vecinos y un ambiente chill que lo flipas.
Pegalines
En la Comunidad Valenciana se usa para llamar en broma a alguien que anda o corre a toda leche, como si llevara cohetes en los pies. Es ese colega que siempre va dos calles por delante sin darse cuenta y te hace ir medio esprintando detrás. Suena cariñoso, aunque también es un toque de atención para que afloje un poco.
estrenarse
En la calle se usa para decir que alguien se inicia en algo o lo hace por primera vez, como cuando te apuntas a una peña, sales de fallas o te tiras a la pista sin saber. Puede llevar tono de cachondeo, porque a veces “estrenarse” es debutar y liarla un poco, pero con ilusión y sin vergüenza.
Estar de traca
Se usa para decir que algo es espectacular, muy bueno o tan bestia que casi ni te lo crees. Viene del rollo de la pólvora y las mascletaes, cuando algo hace ruido y llama la atención a lo grande. Es una expresión muy valenciana y muy festera, y la verdad es que tiene un encanto que engancha.
Estar en el pozo
Se usa cuando alguien está anímicamente hundido, sin ver salida ni saber por dónde tirar, como si estuviera en un agujero oscuro y sin escalera. Puede ser por curro, estudios, movidas sentimentales o todo junto en combo loco. Es una forma bastante gráfica de decir que estás fatal, aunque a veces se suelta medio en broma.
Ir a la bareteta
Expresión valenciana para decir que te vas de bares en plan tranquilo, normalmente al bar de toda la vida, a picar algo y echar unas cañas con la peña. No es ir de fiesta a lo loco, es más de charla, tapeo y confianza con el camarero. Si hay esgarraet o bravas, ya es planazo.
Estar fino filipino
Se dice cuando alguien va especialmente bien: en forma, arreglado, guapete o con un look que lo revienta. También vale para soltarle un piropo con cachondeo a un colega que se ha puesto las pilas y va impecable. Es de esas frases que suenan a broma, pero dejan claro que hoy vas fetén.
Estar en la parra
Expresión que significa estar despistado o soñando, como cuando tu colega tiene la cabeza en otro planeta y no se entera de nada.
Ratet
Forma coloquial de decir un rato muy típica de la Comunidad Valenciana, con ese toque de valenciano que se te pega en cuanto llevas dos días allí. Suele usarse para pedir o prometer un tiempo corto, aunque luego igual se alarga cosa mala. Y hay que admitir que suena mucho más majo que decir simplemente un rato.
Irse a nadar a la fresca
Se dice cuando te piras a pegarte un baño a última hora o en un sitio fresquito para escapar del calorazo. No es solo nadar, es el plan: cambiar el horno por la brisita, bajar revoluciones y vivir mejor. Muy de verano valenciano, de playa o piscina, y con cero remordimientos.
Ir de apellidado
Se dice de quien va de señorito o de alta cuna, como si tuviera apellido de los de toda la vida, pero en realidad es más normal que un bocata de tortilla. Mucho postureo, mucha pose fina y luego nada de nada. Va de importante, de pijo y de “yo no me junto con cualquiera”.
Enviarse una cassalla
Expresión muy de bar valenciano que significa tomarse un chupito de cazalla, un licor de hierbas o anís fuerte típico de la terreta. Se usa para entrar en calor, animarse antes de salir o rematar una comida. Es de esas costumbres que te dejan la garganta ardiendo pero el alma bien contenta.
Ponerse hasta las trancas
Se usa cuando alguien come o bebe muchísimo, hasta quedar reventado y con la tripa a punto de explotar. Es como decir que te has pasado tres pueblos con la comida o la bebida. Muy típica después de una buena paella del domingo, aunque vale igual para tapeo, almuerzos largos o cenas que se van de madre.
Ser un figat
En la Comunidad Valenciana se usa para hablar de alguien muy tiquismiquis, maniático del orden o de los detalles, que se raya por chorradas y quiere que todo esté perfecto. Viene de la idea de alguien que cuida sus cosas como si fueran higos de oro. Es medio burla cariñosa, medio colleja verbal, según el tono.
Ir a tope de power
Se dice cuando vas con energía a saco, motivadísimo y con ganas de comerte el mundo, como si llevaras el modo turbo activado. Vale para salir de fiesta, currar, entrenar o lo que sea, pero siempre con intensidad. Es medio spanglish y un poco macarra, y justo por eso tiene su gracia.
Estar fet un polp
Se dice de alguien que está agotado o reventado, como si hubiese corrido una maratón tras otra.
Pegao como una carrasca
Expresión coloquial para decir que alguien está siempre enganchado a algo o a alguien, sin despegarse ni a tiros. Se compara con una carrasca, que es un árbol duro y resistente, como diciendo que ahí se queda clavado pase lo que pase. Es muy gráfica y tiene su punto gracioso cuando se la sueltas a colegas o familia.
Estar enfalcatado
Se dice de alguien que está tan pegado a su pareja que parece que lo han encolado. Va siempre a rebufo, no se despega ni para ir a por el pan y, si lo invitas a algo, te cae con el pack completo. Suele decirse con cachondeo, como de: colega, te has quedado emparejado en modo lapa.
Amollar
En la Comunidad Valenciana se usa para hablar de pagar a regañadientes, soltar la pasta cuando ya no te queda otra. Es ese momento en que ves la cuenta, suspiras hondo y amollas porque si no quedas fatal. No es solo pagar, es pagar con dolorcito en el alma y cara de que te están atracando.
Estar a tope de paella
Se usa de coña para decir que alguien va cargado de energía, motivado a muerte o con un buen rollo brutal, como si se hubiera metido entre pecho y espalda una paella perfecta a la orilla de la playa. Es una forma muy valenciana de mezclar comida, felicidad y ganas de liarla un poco. Y oye, tiene su encanto festero.
Fallereta
Apodo cariñoso para las niñas muy falleras, las que sueñan con ser reinas de las fallas y viven todo el año pensando en la mascletà y la ofrenda. Aunque su trono sea de plastilina y su banda de música sean peluches, ya van por la vida como auténticas reinas del fuego, y hay que admitir que hace mucha gracia.
Topetar
Verbo muy de la terreta para hablar de ir de bar en bar con la peña, encadenando birras, tapas y risas hasta que el cuerpo aguante. No hace falta excusa, solo ganas de calle y buen rollo. Se usa mucho en plan planazo nocturno que sabes que acabará en resaca épica, pero oye, que te quiten lo bebido.