Se usa cuando algo te sorprende tanto que no solo flipas, sino que te explota la cabeza en tecnicolor. Es como quedarse loquísimo, sin entender nada, con cara de cuadro. Muy típica en Madrid, aunque se entiende en casi toda España. Y hay que admitir que la expresión tiene un arte que no veas.
Se usa cuando algo te deja tan loco que no te lo crees ni aunque te lo juren. Es como quedarse alucinado, pero con fuegos artificiales en la cabeza. Suele decirse cuando pasa algo muy inesperado, surrealista o exagerado. Vamos, que no es una sorpresa normalita, es de las que te dejan con la boca abierta y cara de meme.
Se dice cuando algo te deja loquísimo, en plan que no te lo crees ni tú. Es sorpresa total, de quedarte con la boca abierta y la cabeza haciendo cortocircuito. Vale para cosas buenas o para movidas raras, y suena muy de calle. Vamos, que te explota el cerebro un poquito.
Expresión usada para describir una sorpresa tremenda o un asombro total, como si te estuvieran pintando la realidad con acuarelas psicodélicas.
Se usa cuando algo te deja tan alucinado que casi ves fuegos artificiales en la cabeza. Es como decir que te quedas loco, pero con más fantasía y cachondeo. Puede ser por algo buenísimo o por una rayada monumental, pero siempre con ese punto de sorpresa que te rompe los esquemas.
Se usa cuando algo te deja totalmente alucinado, con la boca abierta y el cerebro haciendo piruetas. Es como ver un unicornio bailar flamenco encima de una paella gigante. Puede ser por algo muy bueno o por algo muy loco o inesperado. Vamos, que te explota la cabeza de la sorpresa, para bien o para mal.
Se dice cuando algo te deja loquísimo, en plan que no te lo crees o te parece una pasada. Es como alucinar, pero con extra de sorpresa y cara de póker. Vale para cosas buenas o para movidas surrealistas. Muy de conversación de calle, de soltarlo y quedarte mirando como diciendo: ¿pero esto qué es?
Se dice cuando algo te deja loquísimo, en plan que alucinas y no sabes ni qué cara poner. Es como “flipar”, pero con extra de sorpresa, como si te explotara la cabeza en technicolor. Muy de charla informal, para cosas inesperadas o brutales, buenas o malas. Y sí, suena exagerado, pero esa es la gracia.
Se usa cuando algo te deja tan loco que casi ves arcoíris delante de los ojos. Es un nivel de sorpresa o incredulidad muy bestia, en plan no te lo crees ni aunque te lo expliquen despacito. Sirve tanto para cosas buenísimas como para movidas surrealistas que no te esperabas para nada.
Se dice cuando algo te deja alucinando fuerte, en plan que no te lo crees ni aunque te lo repitan. Es sorpresa total, a veces con toque de cachondeo, como cuando ves una escena tan surrealista que tu cabeza hace cortocircuito. Muy de soltarlo con arte: flipas, y encima en colores.
Se dice cuando algo te deja loquísimo, en plan que no te lo crees y te quedas con la boca abierta. Es como alucinar, pero con extra de drama y sorpresa, como si te explotara la cabeza en technicolor. Se usa en toda España, no es cosa solo de Galicia, aunque allí también se suelta.