Se dice cuando algo o alguien es un espectáculo, pero de los que te dejan con la boca abierta. Puede ser para algo muy bueno o para una cagada monumental, según el tono y la cara que pongas. Viene de la traca de petardos, o sea, ruido y show asegurado. Vamos, que es para soltar un: madre mía, lo tuyo.
Se usa para decir que algo es espectacular, muy bueno o tan bestia que casi ni te lo crees. Viene del rollo de la pólvora y las mascletaes, cuando algo hace ruido y llama la atención a lo grande. Es una expresión muy valenciana y muy festera, y la verdad es que tiene un encanto que engancha.
Cuando algo o alguien es súper impresionante, pero también un poco loco. Como una fiesta que lo peta, pero con el riesgo de liarse pardísima.