En Aragón, el fato es la comida que te llevas al campo o al monte, normalmente bocatas, tortilla, jamón y cosas así bien contundentes. Es como un picnic pero más casero, más basto y con mucha madre de pueblo detrás. Suena a día de excursión, vino en garrafa y siesta a la sombra, que tampoco está nada mal.
En Aragón se llama fato a la persona que es un poco abusona, que se pasa de lista o que tiene morro para aprovecharse de los demás. Puede ser el que te birla la comida, el que se apunta a todo sin pagar o el que siempre quiere sacar tajada. No es un insulto brutal, pero sí un toque de atención con bastante guasa.
En la Comunidad Valenciana se le llama fato a alguien que es un poco simple, torpe o que va despistado, como si no pillara las cosas a la primera. No es precisamente un piropo, pero suele decirse en plan vacile entre colegas. Vamos, el típico que la lía sin querer y encima se queda tan ancho.
En Aragón, el fato es el almuerzo que te llevas de casa, bien preparadico, para comer fuera. Bocatas, tortilla, embutido y lo que caiga, todo metido en la mochila para aguantar la mañana. Si vas al monte sin fato, eres un poco pringao, porque aquí eso es casi religión, y hay que admitir que tiene su encanto.