Se usa cuando alguien se pone a hacer algo sin tener ni idea y acaba liándola parda, dejando todo peor de lo que estaba y bien pringado. Es como meter la pata, pero con más desastre y más guarrería de por medio. Vamos, que en vez de arreglar algo lo conviertes en un cuadro digno de museo del caos.
En Galicia se dice empastrar cuando alguien, intentando arreglar un lío o explicar algo, lo empeora y lo deja todo más enredado. Es como meter la mano para ayudar y acabar haciendo un mazacote de malentendidos, excusas y versiones cruzadas. Vamos, que por querer quedar bien, la lías más y luego toca recoger el desastre.
En Madrid se dice cuando alguien la lía y lo deja todo hecho un cristo, normalmente con comida, pintura o cualquier pringue. Es manchar, embadurnar o dejar algo empastado a lo bestia. También vale para cuando intentas quedar de crack y acabas montando un desastre de los que dan risa.
En la Comunidad Valenciana se usa para decir que has liado una buena, que has dejado algo hecho un cristo o todo lleno de mierda, ya sea literal o figurado. Puede ser mancharlo todo de pintura o montar un drama innecesario. Vamos, que empastrar es convertir una cosa normal en un caos épico sin querer o por torpe.
En Andalucía se dice empastrar cuando lo pringas todo o lo dejas hecho un Cristo, sobre todo con pintura, yeso, comida o cualquier cosa que manche. También vale para cuando intentas apañar algo y lo empeoras, dejando un pegote o un manchurrón. Vamos, que querías dejarlo fino y te ha salido un desastre con arte.