Muletilla bien norteña para decir que sí, pero con énfasis y confianza. Es como soltar un “claro que sí” o “por supuesto”, y el pe le mete ese sabor piurano que suena cercano, medio pícaro y bien de calle. Se usa en conversaciones rápidas, para afirmar algo sin darle tantas vueltas.
Expresión bien loretana para afirmar algo con seguridad y buena vibra amazónica. Es como decir obviamente o por supuesto, pero con ese toque de barrio de la selva que le da más sabor. Se usa cuando algo es tan obvio que casi da risa preguntarlo. Y la verdad, suena tan sabroso que provoca decirlo a cada rato.