Se dice cuando alguien está despistado, distraído o en su mundo, sin pillar lo que pasa alrededor. Vamos, que le hablas y te mira como si estuviera de paseo por la luna, pero versión piurana. Sirve para vacilar con cariño a quien anda colgado o soñando despierto. Y sí, suena poético, pero es puro despiste.
"Oe, Juan, te mandé por pan y has vuelto con una gaseosa y un chifle. Estás en la luna de Piura, causa, ¡aterriza ya!"