En Piura se dice para pedir que no se apague la chacota: que sigan con la broma, el vacilón o la conversa picante, sin ponerse serios de golpe. Es como decir “no cortes la nota” o “sigue el chongo”, pero con sabor norteño. Ideal cuando el grupo está prendido y alguien quiere bajarle.
"Ya pues, no te me pongas tímido, suelta otra anécdota y mantén el huaco, que recién está agarrando sabor la reunión."