En Piura se dice de alguien que se queda medio ido, como atontado o en shock por algo que no se esperaba. Puede ser por una sorpresa, un susto o porque la cabeza no le da para procesar lo que acaba de pasar. No es quedarse callado por educación, es quedarse tieso y perdido un rato.
"Le soltaron que la tía de Sullana le dejó un terrenito y el pata se quedó piñao, mirando al techo, como si se le hubiera colgado el WiFi."