Se dice de alguien que es vivo y sabe moverse en la ciudad sin perderse ni dejarse agarrar de sonso. Conoce las mañas del barrio, lee el ambiente, se aviva con el transporte, el tráfico y la gente. No es solo ubicarse, es tener colmillo callejero. En Lima aplica perfecto entre combis, colas y atajos.
"Ese pata tiene calle, se subió a la combi correcta, se bajó antes del caos y cayó a un huarique bravazo sin que nadie le sople la jugada."