Se dice cuando te quedas en blanco, medio perdido y sin saber qué responder, como becerrito recién nacido mirando todo con cara de ¿y ahora qué? Pasa mucho cuando te agarran en curva con una pregunta, te piden algo al frente o te pillan sin tarea. Es bien sucrense y da risa porque te delata al toque.
"La profe me llamó a exponer y yo, con el cuaderno cerrado, me quedé en modo becerrito, mirando la pizarra como si me fuera a soplar la respuesta."