Se dice cuando alguien suelta una burrada o una obviedad tan grande que parece que se ha dado un golpe él solito, pero con la boca. Es como hacer el ridículo sin querer, por despiste o por no pensar dos segundos. No es maldad, es más bien para vacilar con cariño. Y sí, da risa.

"El Carlos se echó un palazo preguntando si el almuerzo era antes o después de la cena, y en la mesa casi nos atragantamos de la risa."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!