En La Guaira se suelta cuando alguien está a punto de morirse o de quedar reventado, ya sea por un susto, una borrachera o una paliza de cansancio. Es como decir estirar la pata, pero en versión costeña y vacilona. No es literal, claro, es puro drama con humor para exagerar la vaina.
"Chamo, con ese solazo y la subida al cerro sin agua, yo iba pegando la de calamar y ustedes muertos de risa."