En Boyacá se usa para decir que alguien habla con sensatez y prudencia, pensando antes de soltar la lengua. Es como pedirle a alguien que se mida, que no diga babosadas ni se meta en líos por hablar de más. No va tanto de hablar despacio, sino de hablar con cabeza. Y eso siempre se agradece.
"Mijo, hable con juicio en la reunión, que ahí está el alcalde y usted se emociona y mete la pata de una."