Se usa para decir que algo está buenísimo, impecable o de lujo, como cuando todo sale redondo y no hay ni una queja. Es una forma bien argenta de subirle el volumen al elogio, tipo más que estar cien puntos. Ideal para comida, planes, ropa o cualquier cosa que te dejó chocho.
Se dice cuando algo estuvo increíble, de lo mejor, como en modo premium. Puede ser una fiesta, una comida, un plan o hasta cómo te ves. Es una forma muy chilanga de exagerar para decir que estuvo de diez, pero con más punch. Si lo sueltas bien, suena a elogio total.