Se dice cuando alguien tiene un tufo de axila tremendo, de esos que te pegan una cachetada invisible y te hacen dar un paso atrás. Es una forma medio en joda de avisar que el olor corporal está potente y que conviene ventilar o bajar los brazos. Grosero, sí, pero bastante gráfico.
"Che, Juanchi levantó los brazos en clase y fue instantáneo: sobaco melón nivel mortal. La profe abrió la ventana y todos nos corrimos como si hubiera fuga de gas."