Significa "llevarse una decepción", "decepcionarse". Especialmente cuando creías que algo iba a salir bien pero de repente sale mal o fatal.

"Menudo chasco me he llevado, creía que vendrías a mi fiesta de pijamas."

Se dice cuando te llevas una decepción buena, de las que te bajan de la nube en dos segundos. Vas con ilusión, te haces la película y, zas, la realidad te pega un corte. En Valencia se usa mucho con el drama paellero: esperas gloria y te sirven un arroz tristón. Duele, pero tiene su puntito.

"Me vendieron el plan como si fuera la mascletà final y al llegar no había ni música, ni gente, ni ná: me llevé un chasco que flipas."

Se dice cuando te llevás una decepción o un desengaño, sobre todo porque esperabas algo buenísimo y al final era puro humo. Es ese golpe bajón de pasar del hype a la cara de póker en dos segundos. En Buenos Aires se usa un montón, desde compras truchas hasta citas que pintaban épicas.

"Me vendieron el celu “nuevo” por Marketplace y cuando lo prendí tenía la pantalla rota y tres cuentas de otro flaco. Me llevé un chasco bárbaro, alto garrón."

Se dice cuando te llevas una decepción o un desengaño, porque esperabas algo chido y la realidad te da un zape. Es ese bajón de descubrir que no era como te lo pintaron, que te ilusionaste de más o que te vendieron humo. No es tragedia, pero sí te deja con cara de ¿neta?.

"Yo bien emocionado por la fiesta “fresa” y al llegar puro refresco tibio y reggaetón a todo volumen. Me llevé un chasco bien gacho, la neta."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!