Se dice cuando alguien se salva justo a tiempo de un quilombo, una cagada o una situación medio peligrosa, y encima lo hace con viveza. Es como esquivar el golpe en la última baldosa y seguir caminando como si nada. Muy de zafar con chamuyo, suerte o reflejos. Una joyita para contarla después.
"Che, Juan zafó esquina cuando la profe lo pescó copiando. Le tiró que estaba ayudando al compañero, puso cara de santo y se fue al recreo como si nada."