Se dice cuando alguien la pasó brutal y disfrutó a tope una experiencia, una fiesta o un plan. Es como soltar un resumen orgulloso de que te divertiste sin medida y sin culpa. Muy de Trujillo y del norte, con ese sabor de calle que te deja diciendo: sí, me desvelé, pero valió la pena.
"Mano, ayer en la jato del Lucho bailamos hasta que salió el sol. Hoy estoy hecho bolsa, pero igual, la he gozado mal."