Se usa cuando alguien se pone a chamuyar, o sea, a hablar lindo, tirar verso y vender humo para convencerte, levantar o zafar de algo, pero sin decir nada concreto. Es puro bla bla con perfume. En el fondo te das cuenta de que es más labia que hechos, y ahí ya te huele a chamuyo.
"Dejá, no le creas a Juan: te promete el cielo, te tira flores y te endulza el oído, pero está en chamuyo y después desaparece como si nada."