En Chaco se dice cuando alguien está re pasado de manija en una joda, por el alcohol, la música o el clima del lugar. Es el que no para de bailar, hablarle a cualquiera y mandarse alguna que otra. No siempre es mala onda, pero suele terminar haciendo papelones que al otro día dan vergüenza ajena.
"Ayer el Juancho estaba chapa en la fiesta, se trepó a una silla, pidió cumbia a los gritos y terminó queriendo cantarle al DJ como si fuera show en vivo."