Se usa para decir que alguien ya conoce la jugada, la rutina o lo que va a pasar, sin necesidad de explicarle nada. Es como cuando la banda siempre hace el mismo plan y con solo mirarse ya entienden todo. También se usa en tono cómplice o medio picarón, y hay que admitir que tiene su gracia cuando se dice con estilo.
Frase muy chilanga para decir que no hace falta explicar nada porque ya conoces el cuento y cómo va a acabar. Se suelta cuando algo es predecible, típico de siempre o cuando alguien repite la misma maña. Es como un guiño de complicidad: ya viste venir el desenlace. Y sí, suele venir con risa y resignación.
Frase bien mexicana para decirle a alguien que ya conoce el plan, la dinámica o lo que toca hacer, sin necesidad de explicarlo. También se usa como guiño de que algo va a acabar como siempre, porque ya se vio venir. Suena a complicidad y a desmadre anunciado, y sí, suele venir con risita.