Expresión muy típica para decir que estás disponible para ayudar, servir o hacer un favor, casi como un servicio al cliente pero en versión pana. Se usa tanto en tiendas como entre amigos, y suena amable, cercana y educada. Es como decir cuenta conmigo, aquí estoy pendiente, y la verdad es que tiene su encanto cotidiano.

"Vecino, si se le vuelve a ir la luz, usted me avisa, que yo estoy a la orden pa’ prestarle el alargador y hasta la planta si hace falta."

Frase bien de servicio y cortesía para decir que estás disponible, que cuentas con alguien o que ya quedó lo que te pidieron. En la CDMX la sueltan mucho en tiendas, oficinas y hasta en la calle, tipo “mande usted”. No es promesa de milagros, pero suena atento y te compra tiempo.

"En la papelería le pedí copias y el chavo nomás dijo a la orden, se fue a la máquina y yo ahí esperando como si fuera trámite del SAT."

Se dice para ofrecerte o mostrar disposición, tipo “decime” o “¿en qué te ayudo?”. En Buenos Aires es re común en comercios, laburos y hasta por educación cuando te agradecen. Ojo, no es solo para zafar si no entendiste, aunque a veces sirve para ganar tiempo y quedar bien.

"Cayó el cliente con mil vueltas y yo, con la mejor cara, le tiré: A la orden. Mientras buscaba al encargado y rezaba para que no me pidiera algo rarísimo."

Se dice para mostrar disposición y servicio, como un “dime” o “aquí estoy”. En España puede sonar formal o un pelín irónico según el tono, sobre todo si lo sueltas con cara de póker cuando te piden un favor pesado. Vamos, que puede ser buena educación o un “sí, hombre, ahora voy” camuflado.

"Le dije a Javi que me echara una mano con la mudanza y me soltó un a la orden, pero siguió tirado en el sofá como si estuviera de guardia en Netflix."

Frase típica para decir que estás disponible o que te pones a disposición de alguien, como un “mande usted” con aire formal. En Andalucía también se suelta con retranca, sobre todo cuando alguien va de servicial delante de gente pero luego no mueve un dedo. Queda fina, pero puede llevar veneno.

"El Juan no te deja ni un boli, pero entra la suegra y va el nota: A la orden, lo que haga falta. Y todos en el salón mirándonos en plan, sí hombre, claro."

En Montevideo se dice para ofrecerse a ayudar o quedar a disposición, tipo “a las órdenes”. Puede ser súper formal en un comercio, pero entre amigos también va con ironía, como diciendo “dale, contá conmigo” mientras cruzás los dedos para que no te pidan nada pesado. Cortita, educada y con doble filo.

"Che, ¿me das una mano a subir el ropero al cuarto piso por escalera? Y el Fede, con una sonrisa de costado: a la orden. Ahí nomás llamé a los gurises y compré una coca para sobornarlos."

Expresión muy común en Colombia para decir que estás disponible para ayudar o atender a alguien. La sueltan vendedores, meseros, vigilantes y medio mundo: equivale a un “dígame”, “con gusto” o “a sus órdenes”. A veces también sirve para cerrar con cortesía después de un favor. Suena amable y bien de servicio, así sea puro trámite.

"Entré a la tienda a preguntar por una gaseosa y el man ni me dejó hablar: A la orden, jefe. Yo feliz, pero el datáfono estaba más caído que mi señal."

Frase de cortesía muy típica en el Caribe para decir que estás disponible para ayudar, atender o servir. La suelta mucho el personal de bares, tiendas y taxis, como un “dígame” o “con gusto”. También vale como respuesta a un “gracias”. Suena amable y resolutiva, como diciendo: aquí estoy, ¿qué se le ofrece?

"Entré a la cafetería y el mesero ni me dejó respirar: a la orden, jefe. Yo apenas iba a pedir un cafecito y ya me estaba ofreciendo hasta pan con todo."

Frase típica de camareros y dependientes para decir que están a tu disposición, rollo “dime, ¿qué necesitas?” o “cuando quieras”. También se suelta como despedida rápida, tipo “aquí estamos”. No tiene nada que ver con el tiempo ni con sombrillas, es más bien un comodín educado para salir del paso.

"Le pedí la cuenta y el camarero, sin levantar la ceja, me dijo a la orden y se fue a atender a una mesa de guiris que ya estaban chasqueando los dedos."

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