Expresión bien mexicana, muy común en Puebla, para decir que algo está muy padre, buenísimo o que te encantó. Ese “bien” le mete turbo, como si lo estuvieras aprobando con sello y todo. Se usa para comida, planes, ropa, lo que sea. Suena casual, de compas, y queda de lujo en la plática.
Se usa en México para decir que algo o alguien está muy padre, muy bueno o que se rifó. Es como soltar un “qué chido” pero con esteroides, para remarcar que te encantó o te impresionó. Vale para planes, ropa, canciones o gente con buena vibra. Y sí, suena bien barrio y bien bonito.
Expresión muy mexicana para decir que algo está padrísimo, buenísimo o que se pasó de bueno. Se usa para un plan, una fiesta, una rola, un lugar o hasta alguien que te cae de lujo. Es informal y bien de compas, de esas que sueltas sin pensar cuando algo te dejó con cara de wow.
Se usa para decir que algo está muy padre, que está buenísimo o que se pasó de bueno. Es el típico comentario cuando algo te sorprende para bien y quieres dejarlo claro sin ponerte cursi. Muy de compas en CDMX, y sí, suena más chido si lo dices con toda la seguridad del mundo.
Se usa para decir que algo está muy bueno, muy bonito o que te encantó. Es el típico “qué chingón” pero más suave y súper común en México. Vale para un plan, una rola, un lugar o hasta un outfit. Y sí, cuando lo dices, suena a que lo apruebas con sello oficial.
Se dice cuando algo está muy bueno, muy padre o de lujo, de esos planes o cosas que te dejan con una sonrisa. Es un intensificador bien mexicano, y en Puebla se suelta un montón para hablar de una fiesta, una comida o hasta un chisme. Suena casual, cercano y con vibra positiva.
Se usa para decir que algo está muy bueno, muy padre o directamente impresionante. Es un intensificador bien mexicano, y en Nuevo León lo sueltan con ese toque regio de seguridad total. Vale para una serie, un plan, un outfit o hasta una idea. Básicamente, si está bien chido, se aplaude y se repite.
Se usa para decir que algo está muy bueno, muy padre o directamente increíble. Ese bien le mete turbo a chido, como si lo subieras a nivel dios. En Puebla lo sueltan para aprobar un plan, una comida o hasta un outfit sin pensarlo mucho. Suena cercano y bien de barrio, la neta.