Se dice cuando alguien va con toda la energía, a full, como con el tanque lleno y sin freno. Sirve para hablar de alguien súper motivado, rendidor o acelerado, ya sea en el trabajo, el deporte o la rumba. En Cundinamarca suena bien callejero, como diciendo que ese man anda encendido y no lo para nadie.
"Parce, hoy Juan llegó al partido a tope de chicha, metió tres goles y todavía quería irse a rumbear después, como si nada."