Se dice cuando alguien está hablando por hablar y te suelta puro cuento: excusas, inventos, promesas que no piensa cumplir o una historia más adornada que árbol de Navidad. Es como decir que todo lo que sale de su boca es chamuyo y humo. Muy de calle, para bajarle el volumen al hablador.
"El pata jura que mañana paga y que ya le depositaron, pero no le creo nada. Eso es puro floro, causa, ya me la sé."