Se dice de alguien que va despistado, desconectado o metido en su mundo, como si estuviera a kilómetros de la conversación. Es la típica persona a la que le hablas y te contesta tarde, mal o mirando al infinito. Suena muy canario y tiene ese puntito de vacile cariñoso.
"Chacho, le expliqué a Paco lo del asadero tres veces y me miraba fijo al gofio. Ese pibe siempre está en la luna de Tenerife."