Se dice de alguien que anda distraído, en las nubes o en su propio rollo, como si no estuviera poniendo atención a lo que pasa alrededor. Es la típica frase para el compa que te oye pero no te escucha, porque trae la mente en otro lado. No es insulto fuerte, pero sí un buen tirón de orejas.
"¡Eh, compadre! Le estoy contando a Juanito lo del jale y ni me pela. Ese vato siempre anda por la luna y luego se le va el santo al cielo."