Se dice cuando alguien está despistado a más no poder, como si estuviera en otro planeta y no se enterara de nada de lo que pasa alrededor. Vamos, que le hablas y te mira, pero por dentro está de paseo. Es una forma muy española de llamar la atención sin ponerse demasiado borde.
Se dice de alguien que está súper despistado, empanado total, como si su cabeza estuviera en otro sitio y no se enterara de nada de lo que pasa alrededor. Es el típico que le hablas y te mira pero no procesa. Una expresión muy nuestra, y hay que admitir que tiene bastante encanto cuando no te toca sufrirla.