Se dice de alguien que anda presumiendo plata, como si la vida fuera una vitrina y él el dueño del centro comercial. No es que esté literalmente contando billetes, es más bien esa actitud de alardear, mostrar lujos y hacerse el importante. Suele sonar a burla o crítica, porque tanta pantalla cansa.
"Vea a Juancho contando billete con ese carro nuevo, subiendo historias y todo, como si ya fuera el patrón del barrio."