Dicho para señalar, con guasa, a quien reparte consejos como si fuera coach, pero luego no se aplica ni uno. Vamos, el típico que te suelta la charla de vida sana, ahorro y disciplina, y después va haciendo justo lo contrario. Se usa mucho para pinchar a alguien sin ponerse demasiado serio, y queda finísimo en una pullita.
Dicho para pinchar a quien reparte consejos como si fuera gurú, pero después no se aplica ni uno. Vamos, que predica mucho y practica poco. Se usa con tono de chicana, a veces con cariño y a veces con palito. Ideal para ese amigo que te arma el plan de vida perfecto y él sigue en cualquiera.
Dicho para señalar, con guasa, a quien va repartiendo consejos como si fueran churros, pero luego en su vida no se aplica ni uno. Vamos, que predica mucho y se lo salta todo a la torera. Se usa para pinchar un poco sin ponerse serio, muy de Cádiz y muy de cachondeo fino.