Se usa para decir que alguien se va a dormir o que está durmiendo riquísimo, tirado en la cama sin preocupaciones. Es como anunciar que te desconectas del mundo para recargar baterías y roncar a gusto. Suena gracioso, suena casero y la verdad es que dan ganas de hacerlo solo de oírlo.
Se dice cuando te vas a dormir, echarte una siesta o directamente caer rendido. La imagen es buenísima: apoyar la oreja en la almohada y dejarla ahí, bien “planchada”. Suele usarse en plan relajado, a veces con humor, cuando estás muerto de sueño o te pinta desconectar un rato.
Expresión para decir que te vas a dormir, normalmente del tirón y sin remordimientos. Es como soltar un: me piro a la cama y que el mundo ruede. En Canarias se oye con ese puntito vacilón, sobre todo cuando estás reventado. No hace falta playa, pero si vienes de una, entra sola.
Se dice cuando alguien se queda dormido, normalmente tirado en la cama o en el sofá, como si apoyara la oreja y la dejara bien lisita contra la almohada. Es una forma graciosa de decir que te vas a sobar o que ya estás frito. Muy de andar por casa y cero dramática.
Se dice cuando te vas a dormir, normalmente de golpe y bien a gusto, como si dejaras la oreja pegada a la almohada y ya no hubiera vuelta atrás. Es una forma muy coloquial de decir que te vas a echar un sueñito o a caer rendido. Ideal después de una comilona o un día pesado.
Expresión coloquial para decir que te vas a dormir, normalmente con ganas y bien a gusto, después de un día largo o de estar reventado. Es como anunciar que te tiras a la cama y no respondes más. Suena graciosa porque te imaginas la oreja toda aplastada contra la almohada, bien planchadita y en paz.
En Buenos Aires se dice para hablar de irse a dormir, pegar un buen sueño o tirarse a la cama a descansar. Es como decir “me voy a la cucha” pero con más gracia, porque la oreja queda aplastada contra la almohada, literal. Se usa mucho en tono relajado, cuando ya no das más y te vas a apagar.
Expresión coloquial para decir que te vas a dormir o a la cama, como si fueras a dejar la oreja bien pegada y estirada en la almohada.