Estar para el equipo del pingüino
Se usa para decir que alguien está re frío, distante o más helado que cama sin frazada en pleno invierno fueguino. Sirve para el colega que te clava el visto, el que nunca quiere salir o el que te trata con una frialdad que ni en la Antártida. Y hay que admitir que la imagen del pingüino tiene su gracia.
Mandarse una historia
Se usa cuando alguien se manda un cuento tan exagerado que parece guion de película barata. Es como decir que se inventó una anécdota épica para quedar como héroe, aunque todos sospechan que es puro humo. Igual se agradece, porque si la historia está buena, por lo menos te cagás de risa un rato.
Pasar fría
Se usa en Tierra del Fuego para decir que alguien está teniendo mala suerte, que nada le sale o que el día viene torcido. La idea es que, en vez de disfrutar, te comes todo el frío y ninguna recompensa. Es como ir con ilusión y volverte con las manos vacías, tiritando y puteado por el clima.
Hablar hasta por los codos al sur del viento
Se usa para decir que alguien habla sin parar, que no se calla ni debajo del agua, incluso en un lugar frío y ventoso donde cualquiera estaría en silencio guardando energía. Es como mezclar la típica frase de hablar hasta por los codos con la idea de estar en el fin del mundo. Y hay que admitir que la imagen tiene bastante gracia.
Chaleco
En Tierra del Fuego se usa para hablar del viento helado que te pega tan fuerte que parece que llevas un chaleco, pero de puro frío. Es ese vientito traicionero que se te mete por todos lados y te deja tiritando aunque el sol engañe un poco. Básicamente, cuando el chaleco sale a pasear, sabes que cagaste de frío.
Gordipavo
Expresión bien del sur para vacilar con cariño al colega que es buenazo pero medio torpe, que quiere hacerse el canchero y termina quedando medio ridículo. No es un insulto pesado, es más para reírse entre amigos mientras uno hace el papelón del día. Eso sí, si te lo dicen mucho, capaz hay que bajar un cambio.
Ser un pingüino
Se usa para hablar de la persona que aguanta el frío como si nada, anda en remera cuando todos están hechos un cubito y parece inmune al viento austral. Es muy fueguino decirlo, casi un elogio raro, porque estás medio loco pero también curtido por el clima. Y hay que admitir que tiene mucha onda.
Viejo lobo
Apodo cariñoso para una persona mayor con mucha experiencia, que ha pasado por mil tormentas y siempre sale a flote. Es ese abuelo o veterano del pueblo que tiene historias para rato y consejos sabios, aunque a veces los suelte con humor medio gruñón. Y hay que admitir que suele tener más razón que un santo.
Pegar un chifle
Expresión bien austral que se usa para decir que alguien se echa una siesta corta pero poderosa, de esas que te dejan la cabeza reseteada. Es como un mini apagón voluntario en medio del día, ideal cuando el viento patagónico te tiene a las misas. Y hay que admitir que suena mucho más épico que decir solo dormir un rato.
Resaltar como faro en la niebla
Se usa para hablar de alguien o algo que llama muchísimo la atención en un entorno apagado, gris o medio tristón. Es como decir que esa persona o cosa brilla a lo loco mientras todo lo demás pasa desapercibido. Ideal para cuando alguien rompe la monotonía y se vuelve imposible de ignorar, para bien o para mal.
Lagarrear
Acto de holgazanear cerca de un lago mientras te haces el que estás pescando, pero en realidad no has pescado ni un resfrío.
Tocar el cielo
Se usa para decir que estás tan feliz que parece que flotás, como si hubieras llegado al punto máximo de alegría. Es ese momento en que todo salió redondo, la panza llena, el viento patagónico suave y vos pensando que la vida está impecable. Es una expresión bastante poética, pero en la calle se usa con mucha onda.
Mandarse un fueguito
Expresión usada en Tierra del Fuego para cuando alguien se manda una locura, hace algo bien jugado o se tira de cabeza a una situación medio kamikaze. Puede ser desde una travesura hasta una decisión bastante arriesgada. Es como decir que se calentó, no lo pensó mucho y se mandó un fueguito sin miedo al resultado.
Matear
En Tierra del Fuego matear es casi deporte extremo contra el frío. Es sentarse con el termo siempre cargado, cebar un mate tras otro y dejar que la charla se estire sin apuro. Puede ser en ronda con amigos o en soledad mirando la ventana helada, pero siempre es ritual y casi una forma de abrigo emocional.
Tarifar
En Tierra del Fuego se usa para hablar de cuando te cebas comprando cosas que no necesitás, solo porque están baratas o en promo. Es como decir que te dejaste llevar por la oferta y quemaste plata al pedo. A veces da culpa, pero también tiene su gustito, sobre todo si el descuentazo estaba bueno.
Meterle el diente
Los fueguinos usan esta expresión para decir que van a empezar algo con ganas, ya sea atacar un plato gigante o ponerse con una tarea que venían pateando. Es como decir que por fin se lanzan a eso que estaba esperando. Y si es comida rica, mejor todavía, porque ahí sí que se le mete el diente con alegría.
Andar en castillo
Se usa para decir que alguien anda de joda en joda, gastando como si fuera re millonario y con toda la facha, aunque en realidad la billetera esté medio en coma. Es esa vibra de caminar como rey por todos lados, subido al ego y al humo, aunque después termines comiendo fideos pelados a fin de mes.
Fachero como pingüino en fiesta
Se usa para decir que alguien está muy elegante, arreglado y con toda la facha, como pingüino emperador caminando con traje natural por la costa fueguina. Es una forma exagerada y divertida de remarcar que la persona está tan bien vestida que parece lista para una gala patagónica. Y la verdad, la imagen mental es gloriosa.
Nivel fuego
Cuando algo o alguien es espectacular, impresionante y se lleva todos los aplausos, como para ponerlo en un pedestal de oro.
Ir a batear el parque
Expresión bien del sur usada cuando vas a caminar por el parque sin mucho plan, solo a despejar la cabeza, chusmear quién anda dando vueltas y charlar tranqui con amigos. No es hacer deporte ni nada serio, es más bien salir a matar el tiempo y ver qué pinta. Y la verdad, tiene su encanto vagabundo.
El tablero está nevado
Se usa para decir que alguien está totalmente perdido, colgado o en blanco, como si la cabeza fuera un pizarrón lleno de tiza y nieve que no deja ver nada. Es esa sensación de que no te entra una idea más, ni aunque te la dibujen. Muy útil para cuando estás quemado de tanto estudio, o simplemente estás en la luna.
Estar en llamas
Se usa cuando alguien está rindiendo a tope, encadenando éxitos o muy motivado con algo. Puede ser en el estudio, en el laburo, jugando a la pelota o hasta en el truco. En Tierra del Fuego suena casi chiste interno, porque con ese nombre parece que todos andan prendidos fuego, y hay que admitir que tiene su gracia.
Pedirse un fueguino
Se usa para decir que te vas a tomar un descanso estratégico en el laburo, haciéndote el boludo con alguna excusa tipo ir al baño, pedir un café o buscar algo a otra oficina. Es como desaparecer un ratito para respirar y no colapsar. No es vagancia pura, es supervivencia laboral, y la verdad es que tiene bastante estilo.
Pedir milagritos
Se usa cuando alguien pide algo que no va a pasar ni de casualidad, como esperar que el bondi llegue a horario o que no haga viento en pleno invierno fueguino. Es como decir que estás esperando un milagro chiquito pero igual imposible. Y hay que admitir que la expresión tiene su encanto medio resignado.
Tapar la olla
Se usa cuando alguien quiere esconder un quilombo que está por explotar, como si le pusiera tapa a una olla que ya está hirviendo. Es tratar de disimular una cagada, un comentario fuera de lugar o un chisme pesado. No soluciona nada, solo intenta que la cosa no se descontrole más, aunque a veces queda bastante obvio.
Pingüinearse
Se usa para describir cuando alguien camina o se mueve todo rígido y torpe por el frío, con los brazos pegados al cuerpo y pasitos cortos, igual que un pingüino en plena ventisca. Es esa mezcla de cagarse de frío y tratar de no morirse en el intento. Y hay que admitir que la imagen es bastante graciosa.
Hervirse
Se usa para decir que alguien se pone muy nervioso, caliente o re caliente de bronca, como si la sangre empezara a hervir. Es ese momento en que ya no te da para seguir haciéndote el tranquilo y explotás un poco. En Tierra del Fuego pasa mucho con el viento, que te saca de quicio y te hierve la paciencia.
Ser un plomo
Se usa para describir a alguien tan pesado, denso o aburrido que te chupa la energía y las ganas de vivir. Es esa persona que habla y sientes que el tiempo se frena, que la fiesta se muere y que hasta el mate se lava solo. Y hay que admitir que a veces es divertido decirlo, aunque sea cruel.
Hacerse el fueguino
Se usa para bardear con cariño a la gente que se hace la valiente con el frío, como si fuera nacida y criada en Tierra del Fuego, pero en realidad está congelada por dentro. Es ese que va de duro, en remera y bermudas, mientras el resto ya sacó la campera gorda. Y sí, da risa verlo temblar.
Dar vuelta al timbre
Expresión bien fueguina para decir que andás dando vueltas sin rumbo, boludeando por ahí y dejando que el tiempo se te escape sin culpa. Es como salir a caminar, mirar vidrieras, charlar con quien se cruce y colgarse con cualquier cosa. Básicamente, no hacés nada productivo, pero la pasás bastante bien igual.
Ponerle onda
Expresión muy usada para decir que alguien le pone ganas, buena vibra y actitud positiva a algo, aunque la situación sea medio chota o esté todo en contra. Es como decidir divertirse igual aunque haga un frío del carajo o salga todo al revés, y la verdad es que tiene su encanto optimista.
Fugo
Apodo cariñoso para la gente de Tierra del Fuego, usado con mucho orgullo sureño y un toque de aislamiento feliz. Llamar a alguien fugo es reconocerle la resistencia al frío, al viento que te vuela el alma y a los inviernos eternos. Suena a comunidad pequeña donde todos se conocen y se cargan con cariño, y la verdad es que tiene su encanto.
Apichonarse
En Tierra del Fuego apichonarse es armarse un refugio medio a las apuradas con lo que haya a mano para bancarse el viento, la lluvia o el frío brutal. Puede ser meterse detrás de unas chapas, juntar ramas, cartones o lo que pinte. Es muy de fueguino curtido que no se achica con el clima, aunque por dentro esté tiritando.
Armar un rancho
Se usa para decir que improvisás una solución medio precaria pero funcional con lo que tengas a mano, ya sea para arreglar el auto, tapar un agujero o salir del paso en cualquier quilombo. Es muy de clima hostil y de gente que no se achica. Chapucero pero efectivo, bien fueguino y con mucha dignidad casera.
Sacarse el frío
Se usa cuando estás helado hasta los huesos y necesitas hacer algo urgente para entrar en calor, como ponerte más capas, tomar algo bien caliente o refugiarte donde no sople el viento. Es muy de zonas frías, donde el frío no es chiste y sacarse el frío es casi un ritual de supervivencia cotidiana.
Patagonear
Verbo inventado muy del sur para describir el arte de bancarse el clima patagónico sin chistar, con viento que te pega cachetadas, lluvia horizontal y frío que te congela hasta las pestañas. Patagonear es salir igual, con orgullo, como si el temporal fuera un simple vientito molesto. Y hay que admitir que tiene su épica.
Tirar el mantel
Se usa para decir que alguien armó un quilombo importante, que desordenó todo el ambiente y dejó la mesa emocional patas arriba. Es como cuando alguien se pudre de todo y decide mandar la situación al carajo, sin sutilezas ni diplomacia. No es literal, pero la imagen mental del mantel volando tiene su encanto caótico.
Caminar a la pingüina
Expresión bien fueguina para hablar de ese andar tambaleante, con las piernas medio abiertas y el cuerpo ladeándose, como pingüino en plena ventisca. Se usa cuando vas mareado por el viento patagónico, por el hielo traicionero o porque te pasaste con el vino. Es gráfica, graciosa y cualquiera que haya estado ahí la entiende al toque.
Veranito fueguino
Se usa en Tierra del Fuego para hablar de ese mini verano tímido en el que el clima pasa de pingüinos con bufanda a uh, mirá, quince grados y sin tanto viento asesino. Dura poco, pero se celebra como si fuera el Caribe. Y la verdad, con lo que se sufre el frío allá abajo, se entiende perfectamente.
Cargar la maleta
Se usa para hablar de alguien que va por la vida lleno de quilombos, preocupaciones o responsabilidades pesadas, como si fuera arrastrando una valija repleta de piedras. Sirve tanto para temas de guita, familia o laburo. Es esa sensación de ir siempre pasado de rosca, con la cabeza explotada y cero respiro.
¡Qué sala!
Expresión bien fueguina para decir que algo está increíble, que te vuela la peluca de lo bueno que está. Se usa para fiestas descontroladas, paisajes que parecen de postal o cualquier cosa que te deja manija de lo épica que fue. Es como decir que algo fue tan bueno que todavía lo estás procesando.
Nacer con botas de goma
Se usa para hablar de alguien que parece haber nacido preparado para el barro, el frío y el viento fueguino, como si el clima loco de acá no le afectara ni un poquito. Es esa persona que se adapta a todo, que no se queja y que encara la vida como si ya hubiera venido con equipo de campaña incluido, lo cual tiene bastante gracia.
Andar como el viento
En Tierra del Fuego, cuando alguien 'anda como el viento' es que va rapidísimo, ya sea caminando o haciendo algo. Más rápido que el aire de la Patagonia.
Helado como pingüino
Se usa para decir que alguien está pasando un frío brutal, de esos que te dejan las manos duras y la cara roja. La gracia es compararte con un pingüino, que vive rodeado de hielo y viento cortante. Es una forma exagerada y divertida de quejarse del clima cuando parece que estás en el fin del mundo.
¡Qué arrastre!
Se usa para decir que alguien tiene mucha llegada con la gente, que arrastra multitudes y genera atención por donde pasa. Puede ser porque cae muy bien, porque es un personaje tremendo o porque arma quilombo lindo. Es como decir que tiene carisma a lo bestia, de esos que entran a un lugar y cambian el clima al toque.
Andar como gotero
Se usa para bardear a alguien que es más lento que el tránsito en pleno invierno, que da mil vueltas para todo y nunca termina de decidirse. Es esa persona que siempre está colgando, se cuelga con cualquier cosa y retrasa a todo el grupo. Básicamente, es ir a paso de gotero, con una pachorra que desespera a cualquiera.
Laburo al polo
Se usa en joda para hablar de un trabajo durísimo y con un frío que te deja hecho cubito. Es como decir que laburás en el fin del mundo, con viento en la cara y manos heladas todo el día. Ideal para quejarse un poco y reírse de lo bravo que está el clima allá abajo.
Andar como león enjaulado
Se usa para describir a alguien que está súper inquieto, caminando de un lado a otro sin saber qué hacer, como si estuviera atrapado y a punto de explotar. Es esa sensación de encierro mezclada con ansiedad y aburrimiento, muy típica cuando el clima está horrible y no queda otra que bancarse el encierro. Y la verdad, a veces da ternura verlo.
Repetir como loro resfriado
Se usa para hablar de alguien que repite lo mismo una y otra vez, pero de forma tan pesada y confusa que ya ni se le entiende bien. Como si fuera un loro medio afónico que no articula nada claro. Sirve para quejarse de discursos eternos y explicaciones que solo marean la perdiz.
Cruzado polar
Dícese de una cerveza tan fría que te vuela la cabeza, perfecta para tomarse en el confín del mundo aunque el clima esté glaciar.