Expresión bien fueguina para decir que algo está increíble, que te vuela la peluca de lo bueno que está. Se usa para fiestas descontroladas, paisajes que parecen de postal o cualquier cosa que te deja manija de lo épica que fue. Es como decir que algo fue tan bueno que todavía lo estás procesando.
En Piura se usa para rajar de algo que está más aburrido que abrazo de suegra dormida. Sirve para decir que una situación, plan o persona no tiene chispa, es insípida o cero emoción. Es como cuando vas con todas las ganas de vacilar y te encuentras un ambiente muerto. Y sí, duele en el alma cuando la noche pinta así.