Se usa para hablar del típico cabro que viene de zona rural, bien de campo, con botas embarradas y manos curtidas. No es insulto, más bien una talla cariñosa para decir que es más de vacas y leña que de malls y semáforos. Y la verdad, muchos de estos cabros tienen más cuento que cualquier cuico de ciudad.
"Nah compadre, no le pida Uber ni sushi a ese cabro, si es chico 'e campo, sabe más de chicha, curanto y leña húmeda que de WiFi y apps cuicas."