Se dice cuando comes bien machín, de esos platillos caseros que llenan y saben a gloria, como si estuvieras en una fonda de las buenas. No es comida fina, es comida rendidora, con guiso, tortillas y repetición sin pena. Va perfecto para presumir banquete familiar y acabar con la panza feliz.
"Mi tía se aventó frijoles puercos, machaca y tortillas recién hechas y acabamos comiendo como en fonda, ya ni podía con la hebilla del cinto."