Expresión muy usada para decir que alguien está generando quilombo, lío o despelote, sobre todo cuando se arma discusión fuerte o bronca en una juntada. Es como cuando uno no puede quedarse quieto y termina encendiendo la mecha de todo el problema. Y hay que admitir que a veces el bardo es más entretenido que la fiesta.
Se dice cuando alguien provoca lío, quilombo o una discusión que se descontrola. Puede ser a propósito, por bocón, o sin querer, tirando un comentario y prendiendo fuego todo. Vale para una cena familiar, un grupo de WhatsApp o la cancha. Básicamente, es armar un escándalo y dejar a todos a los gritos.
Liárla parda en una discusión o bronca, cuando las cosas se calientan y parece que va a haber más bochinche que en un desfile de carnaval.
Se dice cuando alguien arma quilombo, lía una buena o provoca un escándalo, ya sea por bronca, por hacerse el vivo o porque pintó el caos. Puede ser una pelea, un griterío o cualquier situación que se desmadra y se vuelve tema de charla. En Córdoba se usa un montón y suele venir con risas o con puteadas, depende.
Se dice cuando alguien provoca quilombo: empieza una discusión, un escándalo o un lío que se va de las manos. Vale para peleas, griterío, drama innecesario o cuando uno prende fuego el ambiente y después se hace el boludo. Muy de Argentina, y en Entre Ríos se escucha un montón.
Expresión muy usada para decir que alguien está generando quilombo, lío o un escándalo innecesario. Es como buscar pelea, meter drama o hacer ruido donde estaba todo tranqui. En Catamarca se entiende al toque y suele ir con tono de advertencia, aunque a veces también se dice medio en chiste. Y hay que admitir que suena bastante pintoresca.